La saturación del corredor València–SAB–L’Eliana contrasta con un modelo viario que sigue priorizando el coche mientras miles de vecinos carecen de acceso real al transporte público.
La CV-35 supera ya los 120.000 vehículos diarios en laborable y encadena un crecimiento continuo desde 2020. Sin embargo, las reformas previstas vuelven a centrarse en el coche privado y dejan fuera a barrios enteros sin conexión efectiva con Metro ni MetroBus. Esquerra Unida reclama un giro completo: lanzaderas ágiles, mejora inmediata de las frecuencias del bus, entrada obligatoria en San Vicente y acelerar el TRAM 4 hasta los Crack como paso previo a su llegada a Montesano.
Esta semana la Generalitat anunció nuevas obras en la CV-35 con la promesa de facilitar el acceso de vehículos y reducir las colas. Pero la realidad va por otro lado: la presión de tráfico seguirá aumentando porque también crece la población en todo el eje València–Llíria, incluidos San Antonio de Benagéber y L’Eliana. Por eso insistimos en trasladar nuestras propuestas a ambos ayuntamientos, y en especial al de San Antonio, que debe seguir encabezando la demanda de un transporte público eficaz. Cuidar el entorno y el Parque Natural que tenemos al lado pasa precisamente por eso: por hacer posible un modelo de movilidad limpio, accesible y realmente útil.
Desde Esquerra Unida de San Antonio de Benagéber llevamos años siguiendo los datos oficiales de aforos de la Generalitat. Y los números ya no admiten interpretaciones: «la CV-35 ha alcanzado su límite». En 2020, el tramo de nuestro municipio registraba 89.339 vehículos diarios; en 2024 eran 110.623; y en junio de 2025 superamos los 120.600. El acceso a València está incluso por encima, con más de 123.800 vehículos.
Los tramos más afectados en las horas punta, según, los datos oficiales de la Generalitat Valenciana (IMD anual y aforos mensuales de 2020‑2025) avalan que la CV‑35 en los tramos València–San Antonio de Benagéber–L’Eliana soporta un tráfico muy elevado y creciente en ambos sentidos, con especial intensidad en días laborables, consolidando este eje como uno de los accesos radiales más cargados de l’àrea metropolitana de València.
A pesar de esta evidencia, las actuaciones de la Conselleria vuelven a reforzar la lógica del coche privado. Más capacidad, más incorporaciones, más asfalto. Pero ninguna de estas decisiones soluciona el bloqueo real: «la mayoría del municipio no tiene acceso directo, cómodo y útil al transporte público».
Urbanizaciones desconectadas: la movilidad empieza antes de llegar a la carretera
San Antonio de Benagéber es un municipio disperso. Quien vive en una urbanización sabe que la movilidad no empieza en la CV-35: empieza en la puerta de casa.
En «San Vicente», por ejemplo, la situación es límite. Es una urbanización encerrada, sin acceso directo a la autovía y sin servicio de autobús que cubra de forma estable todo su interior. Aquí no sirven ampliaciones del corredor: si el transporte público no entra, el coche es obligatorio. Por eso Esquerra Unida exige que las líneas existentes aumenten su frecuencia y entren de manera sistemática en San Vicente.
En «Colinas de San Antonio», aunque ya existe servicio de bus —una reivindicación histórica en la que participamos activamente—, la dispersión interna hace que siga sin ser una alternativa plena al coche. Los datos de 2024 lo demuestran: al mejorar las frecuencias, la demanda subió de 24.000 a 32.000 pasajeros diarios estimados, con una proyección de 34.500. La gente quiere transporte público, pero este tiene que llegar de verdad.
Montesano y Cumbres: aisladas mientras la CV-35 se colapsa
La situación también muy crítica aprieta en «Montesano» y «Cumbres de San Antonio», zonas ubicadas al otro lado de la CV-35 (respecto del pueblo) y desconectadas físicamente del municipio, hay una pasarela peatonal que sigue ahí, pero que no soluciona la comunicación. Ninguna reforma de la autovía cambia su realidad: sin acceso directo al Metro, sin bus eficaz, sin enlaces seguros.
Por eso Esquerra Unida planteamos un doble camino:
- Exigir la prolongación de la infraestructura del TRAM 4, con un primer objetivo inmediato: llegar a la rotonda de los Crack, un punto estratégico que permitiría enlazar Montesano y Cumbres con el sistema metropolitano.
- Un segundo objetivo a medio plazo: extender el TRAM 4 hasta Montesano, garantizando finalmente una conexión estructural y permanente.
Mientras llega esa infraestructura, proponemos lanzar un servicio continuo de lanzaderas ágiles que conecte - vía Valencia- estas urbanizaciones con el metro L'Eliana y paradas del bus del municipio. Mientras la Generalitat se convence que es el TRAM y el metro, el punto más operativo para muchos de sus residentes.
La clave no es ampliar la carretera: es permitir que la gente llegue al Metro
Los datos oficiales muestran que la ciudadanía responde cuando se le ofrece un servicio útil. El problema no es que la gente quiera usar el coche; es que en muchas zonas no tienen otra opción.
La «primera milla» —cómo llegar desde casa al transporte público— es el verdadero cuello de botella. Mientras no se resuelva, la CV-35 seguirá creciendo en tráfico, las reformas serán insuficientes y San Antonio de Benagéber continuará siendo un municipio obligado al coche, no por elección sino por diseño.
Por eso Esquerra Unida propone un modelo claro y coherente :
- Una red municipal de lanzaderas frecuentes que conecte todas las urbanizaciones (San Vicente, Colinas, Montesano, Cumbres) con el Metro y el MetroBus.
- Más frecuencias en las líneas actuales de autobús, garantizando su paso por San Vicente y una cobertura más densa en Colinas.
- Exigir a la Generalitat que el TRAM 4 llegue hasta los Crack como primer paso real hacia la conexión estructural de Montesano.
Solo con estas medidas se puede reducir el tráfico de verdad y ofrecer alternativas reales. Las ampliaciones de la CV-35 no solucionan nada si miles de vecinos siguen sin poder llegar al transporte público. Nosotros ya estamos trabajando para eso.



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